Alguien le preguntó a un espíritu " ¿cómo es posible que tu esencia sea tan leve como para atravesar una pared? ".
El fantasma le miró sorprendido y le explicó que los seres que nosotros llamábamos reales podían atravesar el aire, el agua; que podían atravesar algunas sustancias "precisamente" porque son más densos que ellas.
"Así que los espíritus no tenemos menos, si no más sustancia que los seres que llamáis reales. Nuestra densidad es superior a la de la materia que conocéis y al igual que tú atraviesas las olas con tu cuerpo, atravieso yo las paredes con el mío."
Este cuento, que he intentado recordar para ti y que me sorprendió tanto en su momento, me ha venido a la mente al ver el video que muestra cómo una gota de agua debe de luchar para entrar a formar parte de una masa mayor. La tensión superficial que ordena y mantiene el Universo que conocemos, que impide que lo que observamos y cuanto tocamos se funda en un todo único.
Me fascina pensar en ello; que todo es energía estructurada que parece ser tangible. Un pétalo, la arcilla, un acorazado, las llamas de una hoguera, nuestros pies, todo es en esencia un conjunto ordenado de moléculas, y a su vez éstas son conglomerados de átomos que no contienen más masa que órbitas inaprensibles de energía.
Y comprendo que intentemos identificar energía con espíritu, que nuestro cerebro (que también es en esencia un saquito de energía) pues eso, que nuestro cerebro procure explicar ese misterio diciéndose que esa energía es espíritu, porque da miedito pensar que no somos nada. Que la vida no es más que un aspecto de esa energía. Que como dicen algunos sabios, tan sólo somos los ojos conscientes de esa energía.
Que nuestra "misión", ese extraordinario destino que intuímos a veces cuando contemplamos la Naturaleza, es la de gozar y asombrarnos del Universo.
Y si lo piensas ya es tarea...
29.10.09
Tensión superficial.
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